La Despedida
(cont. de "Fin de Semana en la Playa")

Llegó el siguiente día... el de la despedida...

Nos levantamos como a las 10 de la mañana y nos metimos al baño... estando ya completamente desnudos Alex me dijo: bueno tenemos que aprovechar lo que nos queda de tiempo, no quiero que te vayas sin cogerte hasta el final... a lo que yo respondí: eso es dándole!!!- empecé a acariciarle el pene y este lentamente se fue poniendo erecto hasta alcanzar su plenitud... me lo fuí introduciendo en la boca poco a poco hasta llegar al fondo... luego le daba ligeras lamidas en el ano... este gemía de placer... succionaba sus testículos y mamaba y mamaba... llegó el momento en que el me dijo - ahora me toca a mí - introdujo mi pene en su boca y me hizo lo mismo que yo le hice... luego me dijo volteate quiero cogerte: para mi sorpresa, empezó a meterme un pepino en mi ano... al principio me dolió un poco, pero después me lo metió todo... aHHH!!! que placer... luego me empezó a introducir su pene hasta el final y me bombeaba y me bombeaba... por un momento sacó su pene y se sentó en la poceta y me dijo: sientate aquí para que veas lo sabroso que es! - me senté en su pene y sentí la sensación más sabrosa de toda mi vida... de pronto cuando estabamos en eso... se abre repentinamente la puerta del baño y entran dos jóvenes, negros de más o menos unos 25 años... Alex y yo nos sorprendimos tanto que quedamos estupefactos y no encontramos que decir... luego uno de los jóvenes dice: vaya primo!!!, veo que te estás divirtiendo mucho... y de que manera!, pero no importa... no me digan nada... ya se lo que me vas a decir... me lo imagino.

Así que señores nosotros también queremos participar... Alex y yo volvimos al cuerpo!... Ellos se presentaron y sus nombres eran Ricardo y Manuel... Estos empezaron a desnudarse y dejaron salir sus guevos... unos guevos deslumbrantes, inmensos!!!... Yo respondí: Bueno mi nombre es Mario; Ricardo nos dijo: bueno, soy todo suyo!... y Manuel: igual yo señores! Alex y yo empezamos a acariciarlos y a mamar aquellos guevos mientras ellos sonreían muy emocionados por lo que estaban sintiendo... luego nos volteamos y ellos introdujeron sus poderosas mandarrias en nuestro trasero... aquello era genial - Mientras ellos nos cogían Alex y yo nos besamos y acariciabamos... de pronto sentí un burbujeante chorro de leche que me corría por mi ano... todo caliente y sabroso!!!... me meneaba para poder sentir el deslizamiento de su guevo en mi culo... apreté hasta sacar la última gota... Alex, se había quedado con Manuel y yo con Ricardo... Manuel y Alex acabaron casi al mismo tiempo que nosotros... nos fuimos hasta la sala y Ricardo se sentó en una silla y le dijo a Alex y Manuel que necesitábamos ayuda: Alex y Manuel me agarró cada uno por una pierna y me ayudaron a sentarme ante aquel monumento... me fueron sentando lentamente hasta sentir el guevo de Ricardo en lo más profundo... estos empezaron a moverme de arriba hacia abajo... llegó el momento en que salían lágrimas de mis ojos... porque sentía un poco de ardor... pero luego se me fue pasando y seguimos hasta el final... nuevamente Ricardo acabó en mi culo... pero esta vez fue más placentera... porque sentí su guevo muy pero muy adentro! Alex y Manuel siguieron con su espectaculo: Consiguieron una Hamaca y Manuel se acostó en ella con su ano en una posición clave para que Alex le metiera el guevo... empezó a mecerse y en cada bajada era una clavada... Alex tenía una puntería buenísima... Manuel se meció y se meció hasta que llegó el momento y se quedó clavado en el guevo de Manuel retorciéndose de placer... nosotros observándolos nos masturbamos hasta corrernos al igual que ellos... ya terminado todo quedamos exhaustos y Alex le dijo a sus primos: no sabía que a ustedes les gustaban los hombres, a lo que Ricardo respondió: bueno, uno nunca sabe... y a propósito Mario vas a tener que venir más seguido, porque de ahora en adelante nosotros no dejaremos de venir... yo le contesté: vendré todos los fines de semanas... lástima que hoy me tenga que ir... pero esperaré con ansia el siguiente fin de semana. Llegó la hora de irme. Ricardo dijo: no te gustaría un poquito más... bueno- dije yo... nos metimos al baño y esta vez me tocó cogerlo!!!... tenía un trasero espectacularmente apretado... le introducí mi guevo hasta el final y este gritaba de placer... llegó un momento en que lo bombeaba a toda velocidad que este pujaba y cuando sintió que iba a acabar me dijo: Dame tu leche!!! dámela!!! - y saqué mi guevo de su culo y lo introduje en su boca... este succionó hasta la última gota...
Nos terminamos de bañar y me vestí... me acompañaron hasta el hotel y luego nos despedimos... un poco tristes... pero sabiamos que nos volveríamos a ver muy pronto... Como recuerdo Ricardo me regaló un guevo de látex con pilas, el cual era lo más parecido a un guevo... hasta con bolas y todo... me dijo que no me olvidara y que me cogiera yo mismo en su nombre...

QUE LES PARECIÓ... ESPERO LES HAYA GUSTADO... Ya viene otra historia por ahí... y disculpen por haberlos hecho esperar tanto...

Ahora... si están solo masturbense y si están acompañados pa´que más...
disfruten!!!


alirio_o@hotmail.com


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