
Fin de Semana en la Playa
Un día viernes, en la tarde, después de salir del trabajo, decidí irme a un hotel cerca del mar para disfrutar y descansar del ajetreo de la semana, llegué al hotel y fuí conducido por una joven hasta la habitación. Me recosté un poco y encendí la televisión... luego de un largo rato, tocaron a la puerta y salí a abrir, afuera estaba un joven moreno, de una estatura considerable, como de unos 28 años y con un cuerpazo de padre y señor mío; me dijo: aquí están sus toallas, si necesita alguna otra cosa por favor, llame a la recepción y ordene, mi nombre es Alex, hasta luego. Se despidió y yo me quedé observándolo hasta que desapareció de mi vista.
Bueno, volví a entrar
y me recosté nuevamente y me dormí, siempre pensando en el tremendo bulto que
se le notaba al muchacho. De pronto empecé a soñar con él... estaba él en el
baño y de pronto entré yo, él estaba de espaldas completamente desnudo y de
pronto volteó para mostrarme aquel exhuberante martillo que llevaba entre las
piernas, su guevo medía aproximadamente unos 20 cms.,
me hizo señas y me dijo ven, chúpamelo... agarré entre mis manos aquella
chupeta y empecé a lamerle las bolas, luego le dí unas ligeras mamadas en el
culo, este se retorcía de placer; luego empecé a succionar iba de arriba hacia
abajo tragándome aquel monumento, le dí y le dí hasta que él me dijo: no te
gustaría sentir esta ricura en tu culo, a lo que yo respondí ansioso que sí...
me dijo bueno vamos a tu habitación. Ya en la habitación: procedí a quitarme
toda la ropa al igual que él y me puse con el culo lo más accesible para que
el me cogiera... me dijo sientate en el borde de la cama, luego el se agachó
puso mis pies en sus hombros, quedando mi culo directo hacia su guevo empezó a
metermelo lentamente, ya que me dolía un poco, por la grandeza de su guevo...
luego yo mismo me fui dando impulso y empecé a sentarme más y más en su
guevo... llegó un momento en que no lo podía creer, tenía todo su guevo
metido en mi culo... me desbordé de placer... empecé a bombear y bombear; su
guevo entraba y salía con una fuerza enloquecedora ... me dió y me dió hasta
que me bajó de sus hombros y me dijo ahora quiero cogerte en otra posición,
llegué y me puse como si fuera a dar la vuelta, quedando mi culo hacia arriba
El se subió a la cama y siguió enterrándome su guevo... mientras más me cogía
y mientras más profundo fuera, más placer sentía yo. Llegó el momento en que
me bombió aparatosamente y soltó un grito de placer vaciandome toda su leche
en mi culo... lo sacó y procedí a exprimir con mi boca toda la leche que le
había quedado... nos sentamos, nos besamos él se vistió y se fue...
Desperté del sueño y cual fue mi sorpresa cuando me revisé, estaba todo
mojado... fue tan excitante aquel sueño que me vine en los pantalones...
Pero esto no se podía quedar así, se me alborotaron unas ganas de ser penetrado que busqué en mi equipaje un guevo de látex y empecé a penetrarme hasta acabar... pero nada como un guevo de verdad, quería sentir carne de verdad verdad dentro de mí...Me bañé y seguí durmiendo hasta el siguiente día.
En la mañana del sábado, me levanté a eso de las 11 y salí a dar un paseo por las instalaciones del hotel; llegué hasta la piscina y ahí me conseguí al muchacho, lo saludé y le pregunté que si podíamos hablar un rato, este me dijo que no porque estaba un poco ocupado y a los de la administración no les gustaba ver a los empleados perdiendo tiempo... yo le dije, ah bueno disculpa... pero podrías ir en la tarde hasta mi habitación? - El me dijo: bueno con gusto señor... luego de esto decidí salir a dar un paseo por la playa...
Ya en la tarde regresé
a mi habitación a esperar a Alex, como a eso de las 5:15 llegó; me preguntó
dudoso: Qué sería lo que usted quería hablar conmigo señor? - Yo le dije
nada en especial, sólo que quería hacer amigos, como no conozco a nadie por
aquí. A lo mejor tu me ayudas a conocer el sitio - Me dijo: con mucho gusto señor,
justamente hoy trabajé hasta esta hora... si usted quiere podemos salir esta
noche a dar unas vueltas por ahí; aquí hay unos sitios bien buenos para
divertirse...
Que bien, pero a que hora nos vemos? - a las 8:00. Bueno, te espero. Alex se fue
y yo quedé todo excitado, es que no me atrevía a decirle nada por temor al
rechazo, solo me quedaba esperar la hora para ver si me atrevía...
Llegó la hora, Alex fue hasta mi habitación y salimos en el carro, recorrimos
el pueblo y me dijo estacione aquí... aquí podemos tomarnos unas cervecitas...
entramos al sitio y pedimos dos cervezas... me dijo: hablando de todo pero como
fue que me dijo que se llamaba? - Ah disculpa!
Mi nombre es Mario - Trabajo en una empresa en el área de informática y vine
aquí para descansar un poco... el trabajo de la informática no es nada fácil
y a veces llega un momento en el que te sientes cansado, y tu, además del
trabajo en el hotel que haces? - Bueno, nada.
Salgo por ahí en las noches y luego a mi casa nuevamente. Le pregunté: eres
casado? - Me dijo no. Vivo solo, tengo un apartamento por aquí cerca... Que
bien, contesté yo... ya mi imaginación estaba buscando la forma de llegar
hasta ese apartamento.
Nos tomamos como cinco cervezas cada uno, pagamos la cuenta y decidimos ir al baño...
él abrió su cierre y sacó su guevo... me quedé asombrado no lo podía creer,
lo que había visto en el sueño era realidad; él se dió cuenta de mi asombro
y me preguntó: por qué me miras así? acaso
eres gay? te gustó mi pene? - Yo le respondí: Soy bisexual y déjame decirte
con un guevo así haría locuras. El me respondió: Bueno, ya que usted se
confiesa, yo también; soy bisexual y me gustan los hombres pero nunca se lo he
dicho a nadie... nunca he estado con un hombre.
Echándole un apretón en su guevo, le dije: bueno podemos probar. Vámonos a tu
apartamento. Nos fuimos del sitio y en el camino al apartamento el me abrió los
pantalones y empezó a masajear mi pequeño pajarito que se quedaba realmente
pequeño ante aquella estatua que él tenía (sólo medía
unos 12 cms.); llegamos al apartamento, y sin esperar empezamos a besarnos y
desnudarnos lentamente... estando ya completamente desnudos nos mamamos las
tetillas y no había sitio donde no nos lamíamos..., agarré su guevo y empecé
a pararselo, le dí unas mamaditas suavecitas en la cabeza y este se fue
poniendo grande hasta lograr su máxima longitud... nos acomodamos en posición
de 69 y él me mamaba mi guevo con una suavidad que me llevaba al paraíso...
luego poco a poco se fue imponiendo y empezó a meterme el dedo en el culo, buscó
vaselina y nos untamos en el guevo y en el culo para poder penetrarnos... me
metió un dedo... luego dos, hasta que yo me retorcía de placer...
Me voltee y dejé mi culo al aire; me dió besos en los gluteos y luego procedió
a meter su guevo en mí... me meneaba para sentir que todo aquello era realidad,
me lo metía tan profundo que sentía sus bolas chocando con mis gluteos...
luego adopté las posiciones que había descrito en el sueño... gemía de
placer y le gritaba: dame, dame más duro... ahhhh!!! que rico, métemelo... así
... así.... ahh!!!
Despúes de esto el se
volteó y dejó su culo solo para mí... le enterré mi guevo hasta el final...
y le dí hasta enloquecer... mi guevo entraba y salía de su culo, dejando
escuchar un ruido placentero que me ponía a vibrar... cuando ya iba acabar él
me dijo: dame tu leche!!! dámela!!! y aquel desparramante chorro fue a caer
directamente en su boca, luego en su pecho expandiéndolo por todo su cuerpo...
me exprimió hasta la última gota de mi leche...luego yo procedí a masturbarlo
dándole unas mamadas hasta el fondo, luego él empezó a masturbarse hasta que
cuando ya iba a salir su leche yo le dije; acabame en el culo, porque me gusta
mucho. Abrí mi culo y este depositó toda su leche en el. Me metió el guevo...
llenandome hasta el fondo de leche. Los dos queriamos más y más... no queríamos
dejar de acariciarnos... y esperamos un momento y repetimos. Cansados y agotados
de tanto placer nos quedamos dormidos completamente desnudos... abrazados como
para no separarnos más...
PRÓXIMA PARTE: El día siguiente: LA DESPEDIDA.
alirio_o@hotmail.com