
Mi Profesor de Biología
Esta historia es real y primera vez que se relata ya que nadie lo supo. Yo tenia 13 años era blanquito y musculon, buenas nalgas y lampiño aun. Bastante bonito. Mi profe de Biologia, desde que me vio la primera vez con esa mirada morbosa, yo le agarre un raro temor. Me veia fijamente y cuando yo me percataba, cambiaba mi mirada esquivandolo pero el siempre me sonreia maliciosamente, a veces me secreteaba en el oido: "Tu sabes que tarde o temprano va a suceder". Yo no me imaginaba que me deseaba y estaba dicidido a cojerme. Me hacia quedar siempre de último solo con él revisando mis trabajos para ayudarme, solo que cuando quedabamos los dos en el laboratorio, el cerraba con llave y se paraba a mi lado acariciandome la cabeza y arrimandome su bulto en donde se notaba su ereccion y me lo meneaba.
Yo me paralizaba del miedo y me quedaba tranquilito sin hablar ni oponerme. Esa tarde y como de costumbre, despues de encerrarme con el, me tomo mi mano y me la dirgio a su verga diciendome: "sientelo, que te ve a encantar. No te preocupes que se que cuando pueda te voy a enseñar cosas divinas que te encantaran, porque yo reconozco inmediatamente un potencial como tu, mi vida, ya que a mi solo me gusta hacerle sexo a hombres afeminados y tu lo eres sin saberlo, pero no te preocupes que yo arreglare todo". Tambien me pide que mantenga en secreto esto por mi bien.
Al tener esta presion yo estaba bloqueado en la materia e iba muy mal y es lo que el sadico morboso de mi profe aprovecha y habla con mis padres, cuadrando con ellos clases privadas para mi en su apartamento a partir de mañana viernes y que el me llevaria despues de clases a casa. Lo que mis padres nunca supieron fue como me devolvio ese fantastico viernes. Ese inolvidable viernes despues de las clases me llevo a su auto y una vez dentro y en ruta a su casa me preguntó si tenia experiencias sexuales a lo que le respondi que nunca y que ni siquiera habia llegado por primera vez. El me explico algo, como mamar guevo, el beso negro y como dejarme penetrar con poco dolor y como los esfinter se dilatan para dar y permitir gozar una verga entrandole a uno por ese culo. Yo me excitaba oyendo a ese viejo de 45 años, velludo que me manoseaba mis piernas. Cuando llegamos, el puso luz tenue, música romantica y prendió un circuito cerrado de T.V. en donde nos veiamos en la pantalla. Luego me llamo al centro de la sala y comenzo a desnudarme lentamente. El me morboseaba besando y manoseando mis nalgas, espalda. Mi verguita se erectaba cuando siento sus dedos tocar mi anito, el cual comenzo a palpitar y me hace abrir mis piernas para sentir su lengua bajar por mi espalda haciendome estremecer. Senti sus manos abrir mis nalgas acostandome en el sillon con las piernas abiertas mientras sus manos separaban lo mas posibles mis nalgas, dejando el culito rosadito, virgen y palpitante en posicion para que su lengua comenzara a lamerme hasta introducirmela.
Yo comenze a gemir y es cuando me pregunta si me gusta. Le contesto timidamente que si, profe y es cuando me pide que lo llame papito y que me expresara. Que le dijera como me gustaba que viera en la pantalla como me mamaba el culo. Comenze timidamente diciendo: "si, papito me gusta sigue, que siento rico". Luego me volteo y me dice que me toca a mi pero que lo mamara por delante y me coloca esa verga inmensa, dura y baboseada en frente de mi boca. Yo mirandolo a los ojos, tomo ese rolo de carne tibia y dura con esa cabeza rosada y timidamente comienzo a lamerle con la punta de mi lengua el frenillo. Siento como lubrico y suelta baba que yo chupo y me trago, sigo poco a poco y siguiendo sus intrucciones termino con toda la verga en mi boca entrando y saliendo. La verga tocaba mi garganta. Le chupe suvemente los testiculos y el se exito muchisimo cuando le pedi mientras mamaba guevo apasionadamente que me volviera a mamar el culo. Ese morboso me mamo divino. Mi pene estaba a punto de irse pero yo no sabia por lo que pense que era por mamarlo que experimentaba y justo antes de expulsar mi primer chorrito de semen, senti el de él inundar mi boca. Ese liquido caliente, viscoso, se me desparramaba por la boca, a pesar de tragarme la leche lo mas rapido, era tanta la que expulsaba ese pene en mi boca. Le lami hasta la ultima gota y él muy extasiado y complacido me abrazaba besandome en la boca. Lo que mas me gusto fue que el no se bajo, ese pene siguia grande y duro y casi de inmediato me pidio que me volteara y me pusiera en 4 patas bien abierto mientras me recordaba lo de la dilatacion de los esfinter. Sus dedos comenzaron a distribuir la crema, engrasandome para la penetracion. Senti como se poso ese bicho enorme en mi culito. Poco a poco comenzo a penetrarmelo. Al entrarme la cabeza del guevo el primer esfinter, un dolor agudo invadio mi anito, yo me enederze gimiendo casillorando le dije: "Hay papito, sacamelo duele mucho, por favor papito lindo sacame esa vaina". El profe me lo saca dejandomelo en todo el ano y me dice que apriete el culo.
El dolor cede y el me lo vuelve a meter, el primer esfinter ya no me duele pero cuando siento que me entra ya toda la cabeza, el dolor vuelve con mas intensidad, yo grito y lloro suplicandole que me lo saque, pero el muy maldito, me abraza y fuertemente me lanza tomando mis muñecas y sometiendome me mete toda la verga de un solo coñazo. Siento que el culo me explota, lloro suplicandole que lo saque, pero el me dice que ya me va a pasar que me relaje, mientras me besa el cuello y los oidos. Efectivamente, al relajarme el dolor comienza a convertirse en una sensacion rica. Ese pene inmenso me entra y sale por ese culo desfloretado. Al rato yo estoy inmovil sintiendo la cojida sensasional que me esta dando mi bello sadico.
El estaba como loco me decia de todo y me excitaba aun mas oir sus cochinadas tales como: "rico, coño marico que rico estas coño, mi vida disfruta, perra marica que yo sabia que eras para mi puta ramera, abre mas ese culo coño para meterte hasta las bolas" entonce es cuando comienzo a contestarle. "Esta bien papasito me abro, meteme las bolas que quiero sentirlas y sigue que me gusta". El me pide que me menee y comienzo a llevar el ritmo contrario para que me cogiera mejor. Al rato me lo saca y me pide que me ponga en pose de pollo asado. Obedezco y me volteo boca arriba, el toma mis tobillos me sube las piernas abriendomelas, centra el pene y veo, siento y disfruto como me lo mete de un solo golpe hasta la pata sin dolerme. Me cogio un buen rato para luego el se acostara boca arriba y viendo hacia sus pies me hace acurrucarme encima de su verga, mientras el me abria las nalgas. Esa pose permitio que me entrara hasta el ultimo pedazo de carne. Yo saltaba subiendo y bajando para que me entrara bien. Goze divinamente esa violada. Ese hombre velludo, adulto, experimentedo, morboso y medio sadico, sabia lo que hacía.